Osteopatía Craneal o Craneo-Sacral

W.S. Sutherland (1873-1954) revolucionó el mundo de la fisiología y conmocionaría a los propios osteópatas del momento al descubrir un nuevo movimiento originado en el cerebro al que llamó Movimiento Respiratorio Primario (MRP). Este movimiento es denominado así porque aparece en el 4º o 5º mes de gestación, con el reflejo de succión, con lo cual el secundario sería el respiratorio pulmonar, que se inicia una vez que el bebé sale al exterior. Tiene una frecuencia de 6 a 10 ciclos por minuto y es independiente del ritmo respiratorio y del cardíaco.

La Osteopatía Craneal trata al paciente mediante micromovimientos y/o tensiones provenientes del cráneo. Éste, a través de las suturas que lo conforman, tiene su propio movimiento de muy poca amplitud, pero no por ello menos importante en la fisiología humana. Este movimiento se sucede a un ritmo regular de 2 tiempos, debido a la fluctuación de líquido céfalo-raquídeo dentro de las meninges que rodean el cerebro y médula espinal. (leer mas) Este ritmo puede verse alterado por lesiones o disfunciones en los sistemas fasciales intracraneales (tienda del cerebelo, hoz del cerebro, etc.), en la propia mecánica de los huesos con las estructuras que se relacionan anatómicamente con ellos (hueso etmoides que provoca rinitis, hueso lacrimal y alteraciones lacrimales) o incluso en los senos venosos intracraneales (seno sagital superior, seno recto, seno tranverso, etc.) en contacto con diferentes huesos o sus suturas.

El Osteópata siente estos micromovimientos mediante el tacto y con el conocimiento de la correcta biomecánica entre las diferentes estructuras puede incidir en los sistemas fasciales pertinentes mediante ligeros movimientos y presiones para realizar las correcciones necesarias.